Un poco sobre el azafrán

Tanto en la antigüedad como en la época moderna, la mayoría del azafrán comercializado se emplea como ingrediente en la preparación de diferentes platos y bebidas: las diferentes culturas desde África, Asia, Europa y América valoran los hilos rojos del azafrán en el uso de los currys, y los licores. El empleo medicinal del azafrán fue utilizado ya en épocas antiguas para curar una amplia gama de dolencias, incluyendo trastornos del estómago, la peste bubónica, y la viruela; en épocas modernas los ensayos clínicos han demostrado el potencial del azafrán como agente anticáncer y contra el envejecimiento de las células. En el pasado, el azafrán se ha utilizado para colorear los textiles y otros artículos, muchos de los cuales conllevan una fuerte significación religiosa o jerárquica.

El cultivo del azafrán tuvo desde muy antiguo un lugar predominante en Eurasia y llegó poco a poco al mar mediterráneo teniendo sus primeros asentamiento al sudoeste de Cachemira y China al nordeste. Así, los productores principales del azafrán de la antigüedad fueron Irán, España, la India y Grecia; algunos de ellos continúan dominando el comercio mundial en la actualidad. En las décadas recientes también se ha destacado Nueva Zelandia, Tasmania, y California